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14 de diciembre de 2012

"El globo rojo" | Cine para recordar

"El globo rojo” es un mediometraje de 34 minutos que fue producido en Francia en el año 1956 por el cineasta Lamorisse. De título original “The ballon rouge”, este film cuenta las aventuras de un niño llamado Pascal que un día, camino al colegio, encuentra un globo rojo que ha quedado enredado en una farola del barrio de Ménilmontant.

Pascal comienza a jugar con su nuevo juguete y pronto descubre que el globo tiene mente y voluntad propia. Este particular compañero de caminatas empieza a seguirlo y se queda esperándolo en distintos sitios.

Los problemas comienzan a surgir cuando un día el globo se filtra en el colegio provocando un gran alboroto entre los estudiantes. El director, frente a este hecho, se enoja con Pascal y el pequeño es encerrado en una habitación hasta finalizar el día escolar.


Finalmente, en sus caminatas por el vecindario, Pascal y el globo se cruzan con un grupo de niños malvados quienes empiezan a perseguirlo con el objetivo de quitarle el globo. Estos niños logran atraparlo y terminan destruyéndolo.


Globo rojo
Escena de "El globo rojo"

El film termina cuando Pascal, sintiéndose desolado por la pérdida de su amigo, es sorprendido por todos los globos de la ciudad que acuden a él para consolarlo. El niño los ata y se elevan hasta perderse en el horizonte.

Para grabar esta linda historia, Lamorisse hizo participar a sus hijos: Pascal, el personaje principal que lleva su mismo nombre y Sabine, la niña que se cruza por la calle con Pascal, pero llevando un globo azul.

Esta película ha ganado varios premios, entre ellos, la Palma de Oro por mejor corto y un premio Óscar por mejor guión original. "El globo rojo" posee muy pocos diálogos, poniendo énfasis a la historia a través de las imágenes y la música.


10 de septiembre de 2011

Cine: La Edad de Oro en Argentina | Primera Parte


Niní Marshall y Enrique Muiño
La edad de oro de la industria cinematográfica en la Argentina se sitúa entre los comienzos del cine sonoro y lo que se denominó el nuevo cine argentino de los años sesenta. La misma se asoció con ambos gobiernos peronistas (1945 y 1955) y con una industria de expansión del cine.

La primera película sonora argentina se rodó en 1927 con el nombre de “El cantor de jazz” y fue producida por la Warner Brothers. En 1933 aparece la primera cinta sonora de ficción “Tango” con las actuaciones de Tita Merello, Luis Sandrini, Libertad Lamarque y Azucena Maizini.

Fueron los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial los que ubicaron a la Argentina como el mayor centro productor de películas habladas en castellano. En 1939 se estrenaron 50 films, lo que demuestra la importancia del cine como medio de entretenimiento, de expresión artística y de la fortaleza de la industria cinematográfica.

En Buenos Aires, las matinés de los fines de semana, convocaban a toda la familia. También era la oportunidad para los jóvenes de cruzarse por la puerta del cine. La mayoría de las salas estaban distribuidas a lo largo de dos calles del centro con lo cual se podía elegir la película, comparando las distintas posibilidades en las carteleras.

8 de julio de 2011

Primeras películas en teatros | El surgimiento del "Séptimo Arte"


En la segunda década del siglo XX, las películas de cine eran exhibidas en teatros adaptados como salas de proyección. El film se dividía en varios episodios, dependiendo de la longitud de la cinta. Al final de cada episodio, se proyectaba otra película corta de carácter documental.

El cine invitaba a vivir por momentos, fantasías más allá de la vida real, muy efectivo en una época bélica que necesitaba justamente aliviar el dolor producido por las miserias de la guerra.

Por unos cuantos centavos, se podían revivir pasajes históricos en "¿Qu Vadis?", "Cabiria" o "Los últimos días de Pompeya". Para los amantes del drama amoroso, se exhibian "Celos de Ultratumba" o "Una novia caprichosa". Para los aficionados a las emociones fuertes y el suspenso, estaban "El peligro amarillo", "Fantomas", "La nueva misión de Judex" o "El maniquí de Nueva York". Para reír, nadie mejor que el famoso Chaplin, ver Charlot o La novia india de Fatty.

De esta forma, el cinematógrafo cada vez más popular, provocó el surgimiento de grandes artistas como Charles Chaplin, Buster Keaton y Fatty Arbuckle quienes ayudaron a dar al naciente cine el sobrenombre de “Séptimo Arte”.